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Historia en Libertad

miércoles, septiembre 10, 2008

El sistema feudal

El feudalismo no fue sólo una organización política y social, sino que influyó en todos los aspectos de la vida de Europa durante varios siglos. La influencia del feudalismo fue muy fuerte en la economía, pues la falta de comunicaciones entre los países y el peligro de las invasiones acabaron casi completamente con el comercio internacional. El espíritu guerrero de la nobleza feudal les llevó a organizar las Cruzadas, grandes expediciones internacionales para rescatar los Santos Lugares del poder de los turcos. El feudalismo se infiltró incluso en la Iglesia, y los emperadores alemanes llegaron a investir a los obispos y abades, considerándolos vasallos suyos en el aspecto temporal. Por otra parte, la Iglesia tuvo una gran importancia en el desarrollo de la cultura y el arte, que tuvieron un carácter en gran parte religioso. Vamos a ver todos estos aspectos del feudalismo de una manera general:
LA ECONOMÍA DEL MUNDO FEUDAL SE BASABA EN LA POSESIÓN DE LA TIERRA. Durante los siglos del feudalismo la vida económica quedó reducida a lo más elemental. Apenas había relaciones comerciales entre unos países y otros, ni entre unas regiones y otras del mismo país. Cada pueblo, cada comarca, cada país procuraba vivir con lo que producía. Esto es lo que se llama una economía cerrada. Por ello la base de la riqueza estaba en la posesión de tierras y en la explotación de la agricultura y de la ganadería. Sólo se procuraba obtener lo que se necesitaba para la alimentación diaria, pues si había productos excedentes no servían para nada, ya que no existía el comercio. Así pues, un año de sequía o unas tempestades producían escasez de alimentos, hambre y muertes. Se cultivaban principalmente los cereales, con técnicas muy rudimentarias, y frutales y vid donde el clima lo permitía. Era importante el aprovechamiento de la madera y frutos del bosque. A partir del siglo XI se inició en Europa occidental una amplia labor de puesta en cultivo de tierras hasta entonces improductivas: bosques y terrenos pantanosos, que eran roturados, desecados y cultivados. En esta labor destacaron especialmente los monjes de los monasterios. Y es que los monasterios de la época feudal fueron, además de centros de cultura, importantes focos de expansión agrícola.
LA IGLESIA Y EL MUNDO FEUDAL. En el siglo V, San Benito había creado la orden benedictina para los hombres que quisiesen dedicarse a la vida religiosa viviendo en comunidad y sometidos a una regla. Pronto hubo numerosos monasterios benedictinos por toda Europa occidental y, al extenderse el feudalismo, los centros monásticos se convirtieron en uno de los elementos esenciales del sistema. Puesto que la base de la economía era la posesión de tierras y el cultivo de las mismas, los monasterios tuvieron grandes posesiones territoriales, que les concedían los reyes o los señores, o bien "tierras de nadie", que los monjes ponían en cultivo. Así, pues, los monasterios estaban aislados, en el campo fuera de las poblaciones, y se convirtieron en centros agrícolas, donde los monjes producían todo lo que necesitaban para vivir. Cada uno tenía una misión: mientras unos trabajaban la tierra, otros tejían y otros estudiaban o copiaban libros. Porque los monasterios fueron también importantísimos centros de cultura durante la época feudal.

Monasterio de Cluny

Los cluniacenses. En el siglo X se fundó en Francia la abadía de Cluny, cuyos monjes renovaron el espíritu religioso de los benedictinos. A partir del siglo XI, los cluniacenses se extendieron por toda Europa, y los monasterios de esta orden contribuyeron extraordinariamente al desarrollo agrícola y cultural, se preocuparon de las peregrinaciones a Santiago de Compostela (España), de hacer menos duras las costumbres feudales; es decir, tuvieron una influencia enorme en el mundo que les rodeaba. Además, los cluniacenses construyeron los monasterios de su orden según un estilo arquitectónico que se llama románico y que también extendieron por toda Europa. (En la imagen: Grabado del siglo XVIII que representa el monasterio francés de Cluny, hoy desaparecido.)
LAS CRUZADAS SON UNA REPRESENTACIÓN DEL ESPÍRITU GUERRERO DE LA NOBLEZA FEUDAL. En el siglo XI, los turcos habían conquistado el Califato árabe y, por tanto, se habían apoderado también de Jerusalén. Los turcos eran musulmanes, pero más fanáticos que los árabes, e impidieron las peregrinaciones de los cristianos a Tierra Santa. El espíritu caballeresco y feudal de esta época impulsó a organizar las Cruzadas: expediciones religiosas y militares para rescatar los Santos Lugares del poder de los turcos. Las Cruzadas fueron ocho a lo largo de los siglos XI a XIII, y aunque en un principio se recuperó Jerusalén, al fin los Santos Lugares quedaron en manos de los turcos. Sin embargo, las Cruzadas tendrían importantes consecuencias para el desarrollo cultural de Occidente, pues al aumentar las relaciones entre los países se fue iniciando la decadencia del feudalismo. Muy importante fue el influjo de las Cruzadas en el desarrollo comercial a través del Mediterráneo, que fue reanudado después de varios siglos, con lo cual se iniciaría un nuevo sistema económico. Además, los monumentos romanos y bizantinos que los cruzados vieron en Oriente influyeron también en el desarrollo del arte románico que se estaba extendiendo en esta época.