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Historia en Libertad

jueves, julio 17, 2008

Teotihuacán

Máscara funeraria del periodo clásico de TeotihuacánSituada en el corazón del altiplano, al noroeste del valle de México, se levanta la gran Teotihuacán. Su origen está en el aglutinamiento de los grupos que vivían en el valle durante el Formativo (1500 a.C - comienzos de nuestra era), integrándose en un solo grupo que captó y recogió parte de la población de los valles vecinos. Así se explica que la ciudad llegase a alcanzar los 22,5 km cuadrados de superficie y una población cercana a los 100.000 habitantes en su momento de mayor esplendor.
En la evolución de Teotihuacán se pueden distinguir 4 períodos:
I.Se construyen las pirámides del Sol y la Luna, lo cual indica que la ciudad fue en principio un centro ceremonial.
II.La ciudad toma sus características urbanas; se planifica la avenida central y hay una serie de barrios.
III.Auge y culminación del desarrollo de Teotihuacán; se dice que la ciudad llega a 100.000 habitantes.
IV.Decadencia del centro ceremonial y luego, poco a poco, de la ciudad.
Hacia el 100 d.C., el lugar de asentamiento se convirtió en un centro ceremonial, momento en el que se edificaron las pirámides de El Sol y de la Luna, comenzando la etapa urbana de la ciudad.

Pirámide de la Luna de la ciudad de Teotihuacán

Su organización era perfecta, dándose ya una planificación de la ciudad. Estaba ésta construida en torno a una gran calle orientada de norte a sur llamada Calzada de los Muertos, donde se situaban los edificios más importantes, y que partía de la pirámide de La Luna. De la pirámide del Sol partía otra calle, que cortaba en perpendicular a la anterior. Descendiendo por la calzada de los muertos se llegaba a la ciudadela, frente a la cual estaba el mercado. Se pueden distinguir barrios de nobles, como el Tetitla y Tepantitla. En la parte oriental estaban los talleres de los artesanos. Destacan también los palacios de Zacuala, Yayahuala y Quetzalpálotl, así como el templo de Quetzalcóatl.
En definitiva, Teotihuacán fue un gran complejo residencial, ceremonial, comercial y político, en el que la religión debió desempeñar un papel de primer orden, al permitir que el estamento sacerdotal ejerciera el poder máximo, organizando y disponiendo de las claves económicas.
Otro aspecto característico es la variedad y cantidad de artesanías que se dan. Así desde el punto de vista de la escultura se han hallado dos tipos de realizaciones escultóricas, cuya calidad está relacionada con sus dimensiones; las de gran tamaño apenas tienen relevancia, siendo toscas y rudimentarias, mientras que las de pequeñas y medianas dimensiones, realizadas sobre piedras apreciadas, tienen mayor importancia.
Más relevancia que la escultura tiene la pintura, caracterizada por estar realizada al fresco, sobre muros; es una pintura lineal, que dibuja con líneas negras lo que luego rellenará de color, sin que exista una gradación en el mismo; con frecuencia representa la figura humana, pero encarnando a un dios o sacerdote. La figura más repetida es Quetzalcóatl y Tláloc.
Por lo que se refiere a la cerámica, se corresponde con las diferentes fases en las que se divide la evolución de Teotihuacán. En la fase I, la cerámica enlaza con la del Formativo superior del altiplano. Es una cerámica pobre, monocroma y de formas sencillas. En la fase II aparece la dicromía y la policromía de forma rápida, quizá por la incorporación de artesanos. La fase III coincide con el auge completo de Teotihuacán, dándose una gran variedad de formas, de sistemas de decoración y de complejidad en las vasijas. Por último, en la fase IV pervive la cerámica anterior, pero con signos de decadencia; se trata de una cerámica peor hecha, con un colorido más claro y con un predominio de los llamados incensarios.
Más originales son las figurillas cerámicas, hechas a mano, con molde, rígida o móviles, macizas o huecas..., entre las que abundan las cabezas. Todavía no se ha llegado a interpretar su posible significado, aunque se puede tratar de figuras exvoto, protectoras de enfermedades...

Gran pirámide del Sol

La economía estaba centrada, fundamentalmente, en la agricultura, cultivándose el maíz, calabaza y frijoles. Hay que presuponer que se "importarían" productos de otras áreas, debido al gran número de habitantes que había en Teotihuacán. La dieta se complementaba con la caza, pesca y recolección de plantas.
Por lo que se refiere al comercio, era una de las formas de economía fundamentales. Según R. Stanley, el comercio de obsidiana fue fundamental en el auge y mantenimiento de la ciudad. Fue el motor de la vida económica de Teotihuacán y cuando ésta pierde las riendas del comercio, inicia un proceso de decadencia imparable, hasta el extremo de extinguirse de forma tal que cuando los aztecas llegaron al lugar, creyeron que allí habían vivido gigantes.
En cuanto a la sociedad se admite la existencia de dos estamentos, cada uno dividido en numerosos grupos interiores. El estamento sacerdotal sería el encargado de dirigir la vida religiosa y política de la ciudad, existiendo a la vez un grupo encargado de la administración de la misma. El estamento popular englobaría a campesinos, gente especializada en la caza y pesca, artesanos, grupos dedicados a la construcción, etc.

Centro ceremonial de Teotihuacán

La religión fue un motor importante en el desarrollo de tipo intelectual y en cuanto a que convirtió a la ciudad en un centro de peregrinación. Existieron dos grupos de deidades: las oficiales (Quetzalcóatl, Tláloc, Chalchiutlicue, Xipe-Tótec, Huehuetéotl) y las populares.
(En las imágenes -de arriba a abajo- máscara funeraria del periodo clásico de Teotihuacán, fechada entre los años 300-650. Está realizada en serpentina realzada con un mosaico de turquesas, nácar, coral y obsidiana y se conserva en el Museo Nacional de Antropología de México. En la segunda imagen: Pirámide de la Luna, primer periodo de la ciudad, entre el 100 y 200 a.C. En la tercera imagen: Gran pirámide del Sol, cuya base mide 225 por 222 m, y la altura 75. Más o menos de la misma época que la pirámide de la Luna es de los primeros tiempos de la ciudad, los de concentración de población, hacia el 100 d.C. Y en la última imagen, posteriormente a la edificación de las pirámides, la arquitectura se enriqueció con el uso de los elementos llamados "talud" y "tablero", que determinan el estilo propio de una ciudad cuyo apogeo se sitúa entre el 350 y 650. En la imagen se observa el centro ceremonial de la ciudad.)
Finalmente, comentar que entre los objetos más característicos de la cerámica de Teotihuacán destacan figurillas, vasos trípodes, muñecos con brazos y piernas articulados y jarros-silbato que emiten un pitido al llenarse de agua.

1 comentario:

Estela del Valle dijo...

Teotihuacan sin lugar a dudas es uno de los mejores lugares que tiene México para que tus vacaciones sean inolvidables.